|
||||
Cooperadores Salesianos Provincia del Apóstol San Felipe at Este de los Estados Unidos, Este de los Estados Unidos, FL 33710 US - Los Salesianos en el mundo
La Evolución del Concepto de los Cooperadores Salesianos de Don Bosco Por: Brittany Marie Harrison La vocación del Cooperador Salesiano es una de las innovaciones de San Juan Bosco (Don Bosco). Originalmente esta vocación fue concebida al comienzo del Oratorio, cuando invitó a su madre, sierva de Dios Margaret Occhiena Bosco, para que lo asistiera con el cuidado de los jóvenes que lo rodeaban, esta vocación gradualmente se desarrolló en algo que alcanzaba más allá de ese lugar. Siempre hubo gente de buen corazón con el deseo de hacer más para asistir a Don Boco con la juventud. Esta gente, no satisfecha con solamente ayudar financieramente con el trabajo de los Salesianos, quiso donar su tiempo y talento. La madre del Beato Michael Rua fue una de las mujeres quienes eventualmente se unieron a, Margaret, la madre de Don Boco, para cuidar a los muchachos. Estaban encargadas de coser, lavar la ropa, limpiar y cocinar; y del cuidado de los manteles del altar y las vestiduras de la capilla del Oratorio. Son conocidas como las primeras Cooperadoras Salesians junto a los sacerdotes diocesanos como Don Borel y San Joseph Cafasso, quienes dieron su tiempo y talento ayudando a Don Bosco con la enseñanza y el cuidado de sus niños. Don Bosco también encontró ayuda entre los alumnos que se graduaban del Oratorio. Estos jóvenes nunca olvidaron al sacerdote que sin cansancio los ayudó en forma espiritual y material durante su juventud. Asistieron enseñándoles su trabajo a los muchachos del Oratorio quienes eran rescatados de las calles por Don Bosco. Un gran número de hermanos Salesianos surgieron de estos jóvenes. Sin embargo Don Bosco no estaba satisfecho con solo tener Sacerdotes, coadjutores y hermanas religiosas. Sintió que faltaba algo en la familia Salesiana, algo que era verdaderamente único para su era. Así, la vocación de los Cooperadores Salesianos se hizo clara en la mente de Don Bosco, y de esta forma organizó en forma mas cohesiva a sus ayudantes y benefactores con la misión y el espíritu de la Familia Salesiana. Después de varias tentativas las cuales fracasaron, Don Bosco finalmente pudo cristalizar la vocación del Cooperador Salesiano. Lo que Don Bosco soñó para los Cooperadores, fue muy diferente a lo que el clima político y religioso de Piedmont, el centro de la revolución Italiana, permitió en aquel momento. El deseo de Don Bosco de que los Cooperadores Salesianos fuera un organización laica y de sacerdotes; estos laicos que no fueran obligados por una promesa, pertenecerían a la Sociedad de San Francisco de Sales, (ahora conocida como los Salesianos de Don Bosco), viviendo en sus hogares. Esta gente observaría las reglas de la Sociedad Salesiana y asistiría a la juventud que lo necesitara. Pero este plan no sobrevivió, ya que era una innovación muy grande para la Iglesia de esa época, especialmente durante esa época en que congregaciones religiosas eran reprimidas en Italia. La idea de unir la vida de religiosos y laicos parecía imposible. ¿Entonces, que pasó con la visión de Don Bosco? ¿Qué fue de los “Salesianos en el mundo”? En 1864 no pudo incorporar a estos “miembros externos” en el reglamento, pero en 1874, Don Bosco preparó otra reglamentación para sus “Salesianos Laicos”. Los Cooperadores, durante este tiempo se conocían por diferentes nombres, hasta que finalmente el 9 de mayo de 1876, el Papa Pío IX aprobó el reglamento y el nombre del la Unión Salesiana de Cooperadores. En la mente de Don Bosco la identidad de los Cooperadores Salesianos fue siempre clara; la forma en que esta vocación se manifestó evoluciono con el tiempo. En nuestra era, al Cooperador se lo ve como verdadero Salesiano en un mundo que es mezcla de religiosos y laicos sirviendo en una forma distinta. Al centro de esta vocación se encuentra el amor por Dios y por su gente la cual Él ha puesto en cada uno de nuestros caminos. Aunque, nuestra labor sea la de cocer ropa, como lo hizo la madre de Don Bosco, o enseñando la fe a los jóvenes como lo hizo Don Borel, el Cooperador Salesiano entiende que nada es pequeño par los ojos de Dios. Si tú lo haces con la intención de amar a Dios y a su gente, puedes obtener el sueño por el que te esmeras – tu propia satisfacción y la de los demás. Lo que importa no es el trabajo o la labor del momento sino el espíritu con el que se hace -el Espíritu Salesiano- con amor, bondad, razón y religión. |
||||
|
This site is hosted by CatholicWeb.com | TheCatholicDirectory.com Powered by CompBiz EZWeb© software. Server management powered by Spiderhost. |
||||